Ratas y ratones, un gran problema. 1ª Parte.

Las ratas y los ratones conviven con nosotros a diario, si bien es cierto que los vemos en muy pocas ocasiones. Sin embargo, si que son evidentes los desperfectos que ocasionan, tales como comida desperdigada y toqueteada, heces repartidas por encimeras, camas o entre la comida, e incluso el hallazgo de nidos con camadas dentro de casa. Las formas para combatir a los roedores son muy variadas e incluyen desde los tradicionales cepos, las trampas adhesivas (para ratas o ratones) o de captura, al empelo de cebos específicos. Hoy me quiero centrar en los cebos específicos para roedores e intentar profundizar un poco en la dicotomía que presentan entre eficacia y seguridad.

Los cebos rodenticidas contienen como principio activo una sustancia anticoagulante capaz de acabar con ratas o ratones con la ingesta de una pequeña cantidad de cebo. El anticoagulante comienza a actuar al cabo de unas pocas horas, prolongando su efecto durante varios días hasta que acaba con el roedor. Con este efecto tan dilatado en el tiempo se consigue evitar la suspicacia del resto de los roedores a consumir el cebo, ya que no son capaces de relacionar la ingesta del cebo con la muerte de sus congéneres.

Los rodenticidas suelen presentarse en tres formas distintas, cereal o gránulos en bolsitas, bloques y pasta fresca. El cereal y los gránulos son la forma  de presentación más antigua y simple, se presentan en pequeñas bolsas de 25 gramos de producto y tienen una buena aceptación por los roedores. Son eficaces y baratos, pero también presentan mayor peligro por la facilidad de dispersión de los granos “envenenados” que pueden ser ingeridos por el resto de animales no objetivo e incluso por los niños.

Los bloques son una mezcla de cereales y otros atrayentes aglutinados con cera o parafina. Son cebos de muy buena apetencia y suelen presentar mayor resistencia a la humedad del cebo que el cereal en bolsitas, pudiendo encontrar en el mercado bloques rodenticidas adecuados para utilizar en ambientes tan complicados como el alcantarillado. Los bloques son fáciles de mantener disponibles para los roedores pero inaccesibles para los niños y animales domésticos y tiene buena apetencia.

La pasta fresca ha sido una de las últimas forma de presentación de rodenticidas en llegar al mercado, su éxito se ha debido a su excelente aceptación por los roedores, especialmente en aquellas situaciones en las que hay una gran disponibilidad de alimento, como por ejemplo una cocina industrial, una frutería o una zona de mercadillo de alimentos. En estas zonas, es más difícil el control de estos animales, por la gran cantidad de alimento disponible que dificulta la ingesta del cebo. La pasta fresca se presenta como unas pequeñas pastillas blandas y humectadas, de unos 10 gramos envueltas en un papel poroso.

SEGURIDAD. En todos los casos y por seguridad, la ley obliga a utilizar los cebos rodenticidas dentro de portacebos de seguridad, tales como nuestro Portacebo para ratas, que impidan el acceso al cebo a las personas, especialmente a los niños, y a cualquier otro animal distinto al objetivo, tales como pájaros, gatos, u otros.

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